A pocas horas de cumplir 24 horas de haber ocurrido el terremoto que sacudio al norte grande de Chile, y ya con la luz eléctrica sin fallas, es increible percibir en el ambiente lo que la naturaleza puede hacer. En lo personal, tuve la suerte de haber llegado pocos minutos antes a la casa y estar con toda la familia, sin embargo, la primera impresión fue: medio temblor, la embarro!!, puede ser un terremoto??...., salgo a la calle y toda la gente caminando de forma tranquila hacia los puntos de encuentro, es decir los simulacros de que ayudaron, ayudaron.
Otro factor importante, es el que el suelo antofagastino está compuesto por rocas. Es una suerte estar viviendo en esta ciudad, ya que el "suelo rocoso" permite una estabilidad durante el movimiento y el resistir sismos como este (7,7 grados richter). Este mismo sismo, en otra ciudad o parte del mundo, simplemente queda la grande.
A los pocos minutos las calles estaban vacias, y todos dependían de la radio. De este humilde blog, quiero felicitar a la radio Centro que estubo, graicas a sus equipos de emergencia, y como siempre, desarrollando la noticia en todo momento. Es increible como ayuda, en estos momentos, la "radio regional", y la entrega de información a la comunidad. Por el momento, les dejo la foto del principal reloj de la ciudad: "el reloj de la plaza colón frente a la intendencia y de la catedral" que, me percate que se detuvo a la misma hora del terremoto y le saque una foto.
Ya me referiré, al trabajo de la radio y las redes sociales en momentos de emergencia. Para finalizar, y así como pasó en Perú, no se cayó Internet, sino que la energía. Pero todos aquellos que poseían luz partícular via motores o generadores tuvieron la oportunidad de comunicarse con sus seres queridos en toras regiones o paises.










Ója
Ójala que sigamos aprendiendo a estar preparados, porque la naturaleza sigue su curso y nosotros somos los que debemos acompañarla.
Me gusta mucho el formato del blog, como llevas los contenidos, la narración amena, los temas.
Excelente!
Saludos desde Mar del Plata, Argentina.